Con mucha paciencia y poco a poco, pero ahí la llevo.
Me puse a husmear en un montón de revistas viejas que había en un puesto de periódicos del centro de la ciudad y me encontré con un agradable hallazgo: los números 13 y 16 de la revista La Mosca en la Pared. Esta revista fue mi Biblia en lo que ha música se refiere, y gracias a ella tuve noticias y contacto con un mundo musical que, aun hoy, me apasiona. Y aun cuando hoy en día haya una versión digital del afamado y mítico “pasquín” (les encantaba nombrarse de esa manera) no se compara, ni por asomo, a su enorme (34cm x 23cm) versión impresa.
El número 33 fue el primero que compre, y a partir de la edición 37no deje de adquirirla por ningún motivo. Del 37 hasta el 125 (su último número) los tengo todos. Además de eso me he dedicado a conseguir los ejemplares que me hacen falta para completar la colección y así me he hecho de varios, como por ejemplo los números 2 y 3, entre otros.
Siempre es gracioso leer por primera vez una revista vieja, porque si bien conoces el contexto histórico del momento en que fue impresa, aun así la información te resulta fresca. Y se refresca aun más cuando se dan coincidencias como la siguiente.
En la infaltable sección de cuatro por cuatro (algunas noticias ficticias y otras no tanto, de la agencia La Mosa nius) del número 13 (con Café Tacuba en la portada) aparece la siguiente noticia:
Que cincuenta años no es nada.
DAVID BOWIE FESTEJA MEDIO SIGLO DE VIDA CON UN ALBUM ESTUPENDO
Nueva Cork. Agencia yUPI. Para demostrar que los “viejos” rocanroleros son como el buen mezcal (nótese la referencia nacionalista para que luego no nos acusen de extranjerizantes y demás etcéteras), David Bowie festejó sus cincuenta años de vida con un magno concierto en el Madison Square Garden de esta ciudad. En la celebración participó una pléyade de invitados, entre los que podemos contar a luminarias como Lou Reed, Robert Smith, Billy Corgan y varios más. No se trató sin embargo de una fiesta nostálgica, ya que Bowie parece haber tomado un segundo (o tercero o cuarto o enésimo) aire, lo que demostró con la aparición de sus dos más recientes álbumes, Outside (1995) y el flamante Earthling (1997), en los que ha renovado su música, adaptándose a los sonidos de vanguardia como el rock industrial y el jungla. No cabe duda: el buen Ziggy Stardust goza de cabal salud. (Pág 14 del número 13, Marzo de 1997)
Pues bien, dicho concierto era noticia fresca en aquél marzo del 97 (el evento acababa de tener lugar el 9 de enero de ese año), pero hoy en este (coincidentemente) marzo del 2011; a 14 años de distancia, vuelve a ser noticia por la siguiente razón:
La revista española Efe Eme nos informa el día de hoy, que aquél birthday concert de Bowie & friends será editado, el próximo 26 de abril, como un nuevo disco en vivo del afamado Delgado Duque Blanco. La revista dice que el listado de canciones es el siguiente:
1.- ‘Little Wonder’.
2.- ‘The Hearts Filthy Lesson’.
3.- ‘Scary Monsters (And Super Creeps)’ (with Frank Black).
4.- ‘Fashion’ (with Frank Black).
5.- ‘Telling Lies’.
6.- ‘Hallo Spaceboy’ (with Foo Fighters).
7.- ‘Seven Years In Tibet’ (with Dave Grohl).
8.- ‘The Man Who Sold The World’.
9.- ‘The Last Thing You Should Do’ (with Robert Smith).
10.- ‘Quicksand’ (with Robert Smith).
11.- ‘Battle For Britain’.
12.- ‘Voyeur Of Utter Destruction (As Beauty)’.
13.- ‘I’m Afraid Of Americans’ (with Sonic Youth).
14.- ‘Looking For Satellites’.
15.- ‘Under Pressure’ (with Gail Ann Dorsey).
16.- ‘Heroes’.
17.- ‘Queen Bitch’ (with Lou Reed).
18.- ‘I’m Waiting For The Man’ (with Lou Reed).
19.- ‘Dirty Blvd.’ (with Lou Reed).
20.- ‘White Light/White Heat’ (with Lou Reed).
21.- ‘Moonage Daydream’.
22.- ‘All The Young Dudes’ (with Billy Corgan).
23.- ‘The Jean Genie’ (with Billy Corgan).24.- ‘Space Oddity’.
25.- ‘Can’t Read’.
Lo viejo se torna nuevo, y lo nuevo tiene sus raíces en lo viejo. Como siempre.
¿Y el hilo negro pa´?
Por otra parte, y a manera de pequeño extra.
En la página 31 de ese mismo número 13 de La mosca… aparece la sección ¿O no? De Eusebio Ruvalcaba (sección que a partir de la edición 44 de la revista cambiaría su nombre por el de Un hilito de sangre, nombre tomado de la novela más conocida de este autor –muy entretenida por cierto-)
En ese número 13 Eusebio Ruvalcaba escribió el texto titulado: Bach vs Chopin, y en él nos dice:
“No se te ocurra consultarlo en un libro de música; menos preguntárselo a algún intelectual de esos que invariablemente visten zapatos de gamuza y pantalones de mezclilla y que no salen del Parnaso o la Gandhi; porque ya sea el libro o el intelectual, te van a decir que no, que estoy loco, que eso no es posible. Pues aunque no lo creas –y ya me estaba tardando para entrar en materia, Chopin y Bach se parecen tienen puntos en común que ni te imaginas.”
En aquel marzo del 97 Eusebio Ruvalcaba hablaba de cómo los nombres de estos dos músicos son llevados y traídos por todos aquellos que queremos parecer “intelectuales” a la menor provocación. Son los nombres de cajón que disparamos cuando nos queremos dar baños de cultura y susurramos entre dientes “sí, sí, también escucho algo de música clásica”; entonces Ruvalcaba nos reprocha:
“A lo que voy es a esto: no soporto a los soflameros, los bloferos, los intelectuales de pacotilla, los que carecen de ideas propias y se alimentan de las opiniones de lo demás, trátese a favor o en contra. Estoy hablando de los fanáticos de Bach que jamás se han sentado a escucharlo, o de los denostadores de Chopin en iguales condiciones.”
Palabras duras pero justas.
Un año más tarde, en diciembre de 1998, la editorial Verdehalago lanzaría al mercado Con olor a Mozart, poemario firmado por el mismo Eusebio Ruvalcaba, y donde el autor pasaría revista a muchos nombres de músicos clásicos (entre ellos el de su mismo padre Higinio Ruvalcaba, pág 30). Un pequeño poema para cada autor. De ese pequeño poemario quiero rescatar las líneas dedicadas a los nombres de Bach y de Chopin. Nombres que dieron pie de entrada a aquél regaño.
Bach.
Pitágoras habría envidiado su matemática
musical.
Su hijo Gottfried soplaba el fuelle del órgano
mientras él tocaba. Era el único modo de que
sonriera
Gottfried. Bach se despidió de él y murió.
(Ruvalcaba, Eusebio. Con olor a Mozart. Verdehalago, México, D.F. 1998. Pág 14)
Chopin.
Poníase un pañuelo en la boca cuando tosía.
Para no escupir a quienes lo rodeaban.
Y porque el color de la sangre lo abrumaba.
De esos pañuelos –cientos- no queda
ninguno.
(Ruvalcaba, Eusebio. Con olor a Mozart. Verdehalago, México, D.F. 1998. Pág 19)
Después de una jornada laboral agotadora, pero de la cual salimos triunfantes (yeah!), se antojaba un cierre agradable.
Después de un rico duchazo me topo con estas dos cosas... que se agradecen.
Como adelanto de un disco doble que llevará por titulo "Recuerdos y Fetiches 1999 - 2011" Carlos Ann lanzó el día de hoy el video de la canción "Hada". Este disco doble se anuncia como un repaso, y a la vez, una revisión de la carrera de Ann, por lo que el cancionero de este español será renovado en base a nuevas versiones de los temas, además de contar con la presencia de varios artistas invitados en las voces. Si tenemos en mente el disco de Bushido, así como el album tributo a Panero, entonces no nos sorprende que una de las voces invitadas en "Recuerdos y Fetiches 1999 - 2011" sea la de Enrique Bunbury; quien acompaña a Carlos Ann precisamente en "Hada". Sus respectivas tesituras de voz, así como sus manías a la hora de cantar son muy afines, por lo que las colaboraciones entre estos dos siempre terminar en buen puerto. "Hada" no es la excepción.
Además del video de "Hada" Carlos Ann anuncia un mini-concierto digital, programado para este domingo 20 de marzo. La invitación dice lo siguiente:
"Llega el viernes y empieza un fin de semana cargado de Recuerdos y fetiches,
gracias a Carlos Ann, que nos obsequiará este PRÓXIMO DOMINGO DÍA 20 DE MARZO,
con una velada fetichista e inolvidable en forma de miniconciertazo en directo,
desde barcelona pero para todo el mundo en www.365ddf.com ¡abre boca!
Este domingo a las 20h (hora España) y a las 13h (hora México)
Carlos Ann y Charly Chicago a la guitarra en un escenario muy peculiar y de manera muy intima
nos adelantarán algunos de los temas incluídos en su próximo doble/disco.
Para acceder debéis suscribiros en la web del festival que arriba os
anunciamos y conectaros el Domingo 20 a la hora indicada.
Ahí podréis dejar vuestros comentarios sobre el concierto a tiempo real."
___________________
Una graciosa recopilación de recreaciones de portadas de discos, pero con conejos como protagonistas.
Hay varias muy buenas, por ejemplo: Mogwai: Come on die young
o... Country Life de Roxy Music
esta otra también está buena: Urban Hymns de The Verve
Pero la que se lleva el premio es la siguiente:
Closer de Joy Division. Con esta recreación se le ha inyectado un poco de aire a uno de los discos más sofocantes que jamás se hayan grabado. Un poco de luz y humor para un paraje tan hostil... repito: se agradece.
Las malas noticias se suceden las unas a las otras. No tenemos el tiempo necesario para digerirlas todas; y es que en principio deseariamos que no fueran tantas.
Con toda la cobertura que se le dio a lo ocurrido en Japón, muchas otras noticias pasaron desapercibidas. Es por esto que me sorprende leer la lamentable noticia del fallecimiento de la tapatía Rita Guerrero.
A mediados-finales del año pasado se hizo pública la noticia de que la cantante estaba luchando contra el cáncer de mama. Entonces se realizó un concierto a beneficio de la emblemática lider de Santa Sabina. Después del concierto todo se torno más privado más personal, por lo que las noticias para el público no fueron tantas. Y desgraciadamente el día de ayer se puso punto final a la vida de tan querida artista.
Pude ver a Rita Guerrero en vivo una vez, fue durante el concierto que dieron aquí en el Hard Rock Live de Guadalajara para presentar su producción Espiral. El concierto fue muy bueno, y ella, como siempre, se mostró dueña del escenario. Tenía una presencia magnética que te atrapaba a la primera oportunidad, y si a eso le añadimos esa inigualable voz, entonces, imposible estar indiferentes.
De entre todos los clásicos de Santa Sabina, el que más me gusta, y con la cual quiero hacer un humilde homenaje es Labios mojados; canción plagada de esos juegos de voz de Rita Guerrero y con todas esas citas de La Náusea de Sartre.
El sello distintivo de Santa Sabina fue precisamente ese, el de tratar de llenar su música con algo más que la simple combinación letra-música. Su apego a lo literario dejo muchos rastros, como se puede ver en Labios mojados, así como en su fructífera relación con la escritora Adriana Díaz Enciso; relación que dio como frutos grandes canciones como El ángel.
Falleció Rita Guerrero. Lamentable. Una enorme pérdida para el rock nacional, pérdida que solo ayuda a poner en evidencia la gran ausencia de voces cálidas por estos lares.
No hay coincidencia que no sorprenda.
Para bien o para mal. Cuestión de animos.
Desde que, por fin, compré mi tornamesa, me he dedicado a escuchar un puñado de acetatos que le estoy guardando a otra persona. El día de hoy decidí que para acompañar mi merecida ducha, escucharía el album titulado History Of British Rock Vol. 2. Esta dupla de acetatos (album) viene fechada con el año de 1974 y fue editada por Sire Records de Nueva York. Aunque el album ya está algo deteriorado (estamos hablando de mas de 30 años), el sonido que emana de los acetatos es excelente. Este repaso al rock británico consta de 28 distintos artistas presentado alguno de sus temas. La baraja de opciones es bastante amplia y muy variada, y va desde los infaltables Beatles con Ain´t she sweet hasta cosas más desconocidas como The Crazy World Of Arthur Brown y su Fire (nunca había escuchado hablar de él, una especie de proto Alice Cooper, y por ende proto-proto-proto Marilyn Manson, muy maniaco el asunto).
Entre lo obvio y lo desconocido destacan Van Morrison con su clásica Brown eyed girl, los Deep Purple con Hush (rola que en los noventas tendría un muy buen cover con los Kula Shaker), Kinks con All day and all of the night (otros que son esenciales en cualquier compilado de este tipo), Donovan con la primigenia versión de Colours (esta rola fue la que me hizo poner a girar el disco), Cream con (all of the rolas, José Agustín dixit) Sunshine for you love, además de que grupos como Los Troggs, Hollies, (estos dos con temas distintos a sus respectivos himnos) The Who y Dave Clark Five también gritan ¡presente! en esta compilación. Variadito y para todos los gustos.
Entre todo este cúmulo de testosterona tienen cabida cuatro féminas (una por cada cara del album): Cilla Black, Sandie Shaw, Julie Driscoll (con un ajustado cover a una rola de los Basement Tapes de Dylan) y... Dusty Springfield. Muchos de los grupos que aparecen en el album son desconocidos para mí, y lo mismo ocurre con este puñado de mujeres. Es por eso que me pareció mucha coincidencia que yo leyera en las efemérides de la revista español Efe Eme que, precisamente, en un día como hoy, pero del año de 1999 falleció la cantante Dusty Springfield. http://www.efeeme.com/266/efemerides-2-de-marzo/
Al interior del album History Of British Rock Vol. 2 hay un puñado de notas que explican de manera somera la carrera de los grupos y artistas presentados, así como una breve anotación del lugar que la canción incluida ocupa en sus respectivas carreras. Sobre Dusty Springfiel y su Whisin´and Hoping nos dicen que:
"Dusty fue una de las cantantes británicas más orientadas al rock. Ella llegó directamente de The Sprinfields, el grupo folk con el cual, en 1962, hizo el exito "Silver Threads and Golden Needles", y entonces se fue directo con "I Only Want to Be With You" un exitoso disco que hizo tanto ruido como cualquier exito de los Dave Clark Five. Su voz tenía un aura de realismo terrenal, y una carga emocional que estaba ausente en la técnica de la mayoría de los cantantes de pop británicos. De hecho ella sonaba más como a una chica country de Tennessee, lo cual se hizo notorio en 1968 cuando grabó "Son of a Preacher Man" en Memphis.
"Whisin´and Hoping" fue su tercer lanzamiento en América y su primer intento de lo que puede ser llamado material "soul". La canción fue originalmente lanzada como un lado B de Dianne Warwick. Fue un exito tremendo, alcanzando el puesto número 6 en América, aun cuando había fallado en entrar al top 20 en Inglaterra."
Pues bien, la mujer (muy bella por cierto) que nos pinta esta breve reseña murió por un cancer de mama, en un día como hoy. Tenía 59 años de edad.
Tengo curiosidad por conocer más de su música; y sentir curiosidad por la obra de algún artista es el mayor homenaje que le podamos hacer. Así que este es mi humilde homenaje a esta bella mujer.
Aquí les dejo el link donde pueden descargar el album.
Hoy llegó a mi correo el anuncio de la aparición del nuevo disco del español Fabian.
Eso es una buena noticia, sobre todo si se toma en cuenta que ya van dos veces que nos ofrece unas buenas raciones de folk-rock matizadas por un delicioso pop.
La primera de esas tandas lleva por nombre Espera a la Primavera (2007)(que por un tiempo en descarga gratuita, así fue como lo conocí). De esa cosecha yo recomendaría rolas como Mis calles de arena, Como los gatos y Apenas; aunque la decena completa no tiene desperdicio alguno.
Despues de la Primavera llegó la Tormenta... acabó y entonces Fabían exclamó Adios Tormenta (2009) (a este lo conocí por medio de una especie de Ep de adelanto) En esta segunda entrega Fabían arrojó algunos buenos guijarros como son la abridora Palabras raras o la que se titula de manera ingeniosa Pequeño decimal. http://fabiandc.bandcamp.com/album/adi-s-tormenta
En diciembre del 2010 se lanzó el single La Huida como anticipo de lo que sería (y hoy es) el tercer opus del cantautor español. Canción que llena el oido a la primera, y que (como toda buena rola) invita a hurgarla más allá de una mera escucha mecánica. Oir Vs Escuchar. La canción sigue abierta para descarga gratuita.
Y hoy 28 de febrero del 2011 se anuncia la llegada de Después del incendio y otras cosas así, y se anuncia con bombo y platillo. Cd ilustustrado con un muy buen arte, que según el propio Fabian:
"Después Del Incendio Y Otras cosas Así es un disco muy bonito. Y no nos referimos sólo a la música. Pedro García ha realizado todo el trabajo de arte a mano, y eso le confiere al CD un grado mucho más elevado que el de mero soporte fonográfico. Es una obra de arte en sí misma, y por eso merece la pena que lo tengáis (...)"
Para acompañar la salida de este tercer trabajo, después de La Huida, llega el video del track número uno Piedras. Aquí les comparto el video.
Si de tres, has acertado dos, entonces ya ganaste. Este es el caso de Fabian. Despues del incendio y otras cosas así, un disco al cual hay que hincarle el oido.
Fue raro ver a Trent Reznor subir al podio de los Oscars y recibir una estatuilla dorada, enfundado en un impecable esmoquin negro.
Sobre todo porque estamos acostumbrados a verlo con vestimentas negras y muchas de las veces rasgadas y hechas harapos.
De aquél tipo con unas largas e industriales rastas que aparece en Head Like a Hole, hasta este impecable caballero de cabello corto que recibio un Oscar por el score de The Social Network, hay un largo, estridente, furioso e interesante camino.
P.D Otro momento raro de los Oscars (y ese no me tocó verlo en vivo) fue la presentacion de Elliott Smith en los premios de la academia de ya lejano 1998. Esa noche deleitó a la audiencia con Miss Misery.
P.P.D Ok Gwyneth Paltrow es una mujer preciosa, eso no se puede poner en duda, y tiene una linda voz, quizás aquí si se asoma la duda; pero ya no la pongan a cantar: Glee, Grammys... y Oscars. Ya fue mucho.
Si esto fuera un texto serio, y tuviera como destino las honorables manos de algún grupo de eruditos (porque todo erudito es honorable, ¿no? de no ser así entonces olvidémonos de cualquier clase de humanismo) tendría que estar rotulado con un titulo como el siguiente:
De la muerte como motor de conocimiento.
Titulo rimbombante y con apariencia de seriedad. En el corpus de este texto se hablaría de cómo la muerte de una persona, una moda, una era, etc… nos despierta el hambre de conocimiento. Por ejemplo apenas se anuncia la muerte de un artista y entonces queremos saber todo sobre el sujeto en cuestión. Pareciera que no ha habido una persona que haya sido más famosa en vida que muerta. Todos hemos caído en esta dinámica. El año pasado, apenas me enteré de la muerte del músico Jay Reatard y en seguida entré a su página de internet a bajar todo lo que tenia disponible: su primer cassete demo digitalizado, así como algunos Ep´s y canciones sueltas (tiene un muy buen cover de Frances farmer will have her revange on Seattle de Nirvana).
http://www.jayreatard.com/
Inclusive pensé en comprar el único disco de él, que se ha editado en México (Wath me Fall), pero cuestiones monetarias y el paso de esa fiebre post-mortem me lo impidieron. Antes de enterarme de su muerte es posible que no me haya interesado tanto en conocer su música (la cual no está nada mal).Yo se que no todo lo que escuchamos o conocemos proviene de personajes muertos, pero sin lugar a dudas el fallecimiento ofrece un macabro plus a nuestro curiosidad.
Esto viene a colación porque hace apenas unas horas acabo de leer la noticia del fallecimiento del guitarrista Gary Moore.
Gary Moore, un músico que sería un total desconocido por estos lares, de no ser por la gran rotación que tuvo una de sus canciones, la cachonda Still got the blues. Dicha canción (que da titulo al disco que Moore publicóen 1990, esto según la noticia que leí, antes yo no lo sabía) era frecuentemente tocada (mínimo dos veces diarias) en una estación de clásicos de esta ciudad. Si alguien se sabe el nombre de Gary Moore es porque ha escuchado esa canción, y todo conocimiento sobre él se limita a esa tonada blusera. No lo dudo y existan personas que conocieran algunas otras canciones, pero son los menos, créanmelo. Yo mismo, antes de leer la noticia de su muerte no sabía nada de él, allende a Still got the blues. Por ejemplo, no sabía que antes de su carrera como solista, era el guitarrista de Thin Lyzzy.
Si no fuera porque me enteré de su muerte, nunca hubiera recordado que entre un montón de Lp´s que llegaron a mis manos (y que no son míos) hay uno que se titula Wild Frontier y que pertenece a la discografía de un tal Gary Moore (antes de la noticia nunca había conectado al cantante deStill got the blues con el nombre que aparece en la portada del Lp mencionado). Fue entonces cuando busque ese acetato con la portada de un tipo que, con guitarra Gibson en mano, nos arroja una mirada retadora. Lo encontré, lo desempolvé, lo escuché y entonces les presento una reseña de esa desconocida obra.
Toda la estética del Lp es de motivos agrestes, por ejemplo la contraportada de Wild Frontier nos muestra a una figura vestida en una especie de hábito o capa que está parada en medio de una rustica colina con vistas hacia la nada. La funda que protege al acetato sigue los mismos motivos campestresy no da una imagen a blanco y negro de una cerca que divide a un campo seco de otro campo igual de seco. El disco está fechado en el año 1987 por la disquera Virgin y los tracks que lo conforman son los siguientes:
Lado A.
Over the hills and far away.5:19
Esta canción abridora inicia con una bacteria a todo galope, aunque ya con la llegada del bajo y la guitarra, el ensamble total no deja de sonar ochentero, es decir suena a un rock con tintes bailables y coros pegajosos, es una canción que es hija de su época. Este primer track comparte un poco el espíritu de canciones como St. Elmo´s fire (Man in motion) de John Parr. A la mitad de la canción se rompe con esa tonada y surge una música que pretende ser celta, y que es seguida del solo de guitarra de Gary Moore. Hacia el final de la rola llega la clásica parte donde la voz queda a solas con la batería de fondo; algo destinado a hacer vibrar las presentaciones en vivo,un poco de rock de estadio, que cede el paso a un cierre guitarrero.
Wild Frontier. 4:15
La canción que da titulo al disco, y eso compromete.Inicia con la voz cantando las primeras líneas a medio pulmón sobre un riff seco. Para cuando llega el coro, la tonada se torna más pop, más bailable. Después de esta calma el riff seco del principio vuelve a arremeter pero ahora se encuentra enmarcado por un bajo galopante, lo cual le da más cuerpo a la canción. Ya pasada la mitad de la canción aparece el clásico grito agudo que anuncia la llegada del solo, el cual es un poco metalero (en la onda del New Wave Of Brithish Metal) aunque sin la distorsión necesaria para serlo. Para retomar la canción, otra vez se recurre a la calma de la voz de Gary Moore acompañada por una guitarra que suena un poco tímida y lejana; la batería tiene ese sonido ochentero medio electrónico, quizás sea una de esas baterías hecha de paneles electrónicos en vez de cajas de percusión. La canción termina en un fade nada brusco, sino que poco a poco se va diluyendo. La canción no sale bien librada del compromiso de ser la que da título al álbum. Yo esperaría una canción más guitarrera, inclusive con un corte más country o sucio, debido a la estética del acetato. No es así, y eso es una lastima.
Take a Little time. 4:04
La más bailable del disco, apoyada en un bajo que invita a mover los pies, además de que el coro es sumamente pegajoso —igual podría haber sido firmado por Deff Leppard— Unos sintetizadores que sirven de puente entre una batería seca y una guitarra con un ritmo muy marcado, y entonces otra vez el truco de que a la mitad de la canción se detenga un poco el ritmo y quede la voz con la pura batería de fondo, para que entonces venga el canto del posible público. En este track el solo de Moore no es tan rápido, pero igual tiene sus vaivenes por los trastes de la guitarra. Una rola totalmente “aplaudible” en el sentido de que podemos seguirla, de principio a fin, con las palmas. Puedo imaginarme a una mujer vestida con unos mallones rosa pastel y con el cabello totalmente encrispado, bailar al más puro estilo de Flashdance con Take a little time de fondo.
The Loner. 5:52
Inicia un poco intrigante, debido a un sintetizador que sostiene las notas y deja salir un zumbido que anuncia expectación. Una guitarra rompe con la quietud pero sigue en el mismo juego de sonar a stand by, en espera de… Arranca una batería que anuncia que la tónica bailable del disco se mantendrá, pero de repente entra a escena una guitarra al más puro estilo de Still got the blues, es decir una cuerdas que suena chillonamente electrificadas y que parecen haber sido grabadas en un cuarto totalmente vacio de cosas, pero rebosante de eco. La batería marca el ritmo con golpes monótonos una y otra vez, y el bajo suena bofo y espaciado. Golpe de batería, un lapso, y entonces el bajazo. La canción es instrumental y en partes es muy similar al gran éxito de Gary Moore, inclusive hay pedazos que de ser tocados de manera separada se podría decir que son parte de Still got the blues. De repente surge una tonadita de sintetizador bastante prescindible (ni ayuda, pero si incomoda) donde pareciera que el sintetizador quisiera sonar a marimba pero no pudiera. La guitarra sube y sube cada vez lamentándose más. Para la parte final de la canción el llorar de la guitarra es acompañado por unos etéreos gemidos de Moore que se desvanecen a causa del efecto doppler. Y así termina el lado A de Wild Frontier.
Lado B.
Friday on my mind. 4:12
Una tonada sintetizada, quizás demasiado porque a ratos arroja un sonido bubblegum. Moore canta en un tono más agudo de lo que lo ha hecho en el otro lado del acetato, y aquí la guitarra está en segundo plano. Moore canta el coro … después un silencio y entonces va de nuez. Si David Bowie hubiera incluido esta canción en algún disco de su época ochentera (quizás en el Never let me down) y no en el Pin Ups, hubiera sonado un poco más como la versión de Gary Moore. Arribamos a lamitad de la canción y la cosa solo empeora. El meddley está conformado por un terrible sintetizador que arroja un sonido gangoso, y por una batería que suena vieja y a destiempo, además de que la guitarra entra como mero pastiche. El lado B abre con más pena que gloria.
Por cierto, la canción es original del grupo Los Easybeats, y data del año 1967. Friday on my mind tendría se segundo aire de la mano de David Bowie, al incluirla en su disco de covers Pin-Ups. Aquí les dejo un video con la versión original.
Strangers in the darkness. 4:37
La guitarra se abre paso entre unos coros con mucho eco y un bajo elegante. Aquí Moore canta más relajado, casi susurrando y alargando las últimas palabras de las estrofas. Una vez mas el sintetizador hace acto de presencia. El titulo de la canción es cantado a manera de coro y entonces de nuevo al sonido del principio. Ha estas alturas del Lp, la guitarra ya termina por enfadar con ese efecto chillonamente electrificado (estoy seguro que ese efecto o pedal tiene algún nombre, pero yo no lo se). Strangers in the darkaness no termina de cuajar, se queda a medio camino entre ser una canción dura o una suave, esta rola tendría más sustancia en una voz más adecuada, como por ejemplo la de Pat Benattar. De hecho Strangers in the darknesstiene mucho que ver con Love is a battlefield, en cuanto a sonido se refiere; esas baladas rock que no ofenden pero tampoco hacen sangrar.
Thunder rising. 5:40
Si unimos el nombre de la canción con la forma en la que inicia, entonces la cosa promete. Y no decepciona, de hecho estamos ante la mejor canción del disco. Aquí la guitarra es contenida por un bajo preciso, entonces entra Moore cantando sobre una guitarra con un rasgueo muy marcado. El coro embona bien con la música, se escucha lo suficientemente duro y rápido como lo pide la música. En esta canción no hay pausas para alentar a los aplausos, ni espacios forzados donde ejercer el sing alone. Inclusive en el centro de la canción la tonada sigue siendo rápida y rasgada y Moore no suelta ese fraseo que termina en unos, bien entonados, gritos agudos. La santa trinidad del rock; guitarra batería y bajo, es manejada con pericia y es llevada a buen puerto. Con una letra medieval que habla sobre jóvenes caballeros recién llegados de la batalla y revestidos de gloria y dolor de la guerra, Thunder rising logra cautivar al escucha, y si bien el tufo a los ochentas sigue presente, este no es tan molesto como en tracks anteriores.
Johnny Boy. 3:11
¿Una flauta? ¿Un sintetizador como flauta? ¿Y un sonido como de mandolina? Si bien pedíamos algo diferente, no creo que esta haya sido la mejor opción. Gary Moore en un tono meloso. Una especie de parodia de la primera parte de Starway to heaven… pero sin mística. Es una de esas baladas donde hablan los vientos y el sol y las montañas nos traen recuerdos de amores pasados. Es difícil sacar una buena letra con esos tópicos y eso hay que reconocérselo a Gary Moore. Es uno de esos tracks finales que buscan romper con toda la dinámica del disco, el rarito del álbum, si bien Johny boy logra romper con el sonido de Wild Frontier, no lo hace de manera decorosa.
¿Qué si recomiendo el disco? La respuesta es NO. Como no conozco otro disco completo de Gary Moore no sabría decir si Wild Frontier es uno de sus puntos bajos o la cúspide de su carrera. Hablaré de lo que sí se.
Wild Frontier no se logra desprender de la etiqueta de ser un disco de los “ochentas” (como ya lo hice ver varias veces), y eso no lo digo como un halago, aun cuando hoy en día los ochentas estén de moda. Son muy pocos los tracks que yo salvaría del total de la placa: Thunder Rising antes que todos, y The Lonner por ser la que más suena al Gary Moore que conocemos la mayoría de los mortales, además de que la canción en sí misma (sin referencia a otra) me parece bien lograda. Over the hills and far away se quedaría con el tercer y último puesto, ya que abre el disco y logra marcar la pauta a seguir: guitarras con ese sonido electrificado, y una batería apegada a ritmos bailables. Este primer track habla por todo el disco, y quizás por eso la pusieron como apertura de Wild Frontier.
Que Gary Moore descanse en paz, y que su muerte sirva para que un público más amplio conozca su obra. Si se van a adentrar en la obra del autor de Still got the blues, sigan mi consejo: No tomen como punto de partida Wild Frontier.
Pero para que cada quien se forme su propia opinión, aquí les dejo Wild Frontier.